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Pese a tener sólo 24 años, Santi Cazorla podría ser considerado como todo un veterano del fútbol español. Joven asturiano, formado en el Club Deportivo Covadonga y en las categorías inferiores del Oviedo, no dudó en dar el paso de firmar por el Villarreal en 2003, cuando el conjunto castellonense aún era un semidesconocido en la Liga de las Estrellas.
Su carácter luchador, la fortaleza de haber crecido en una familia humilde en la que las cosas nunca fueron fáciles, le permitieron mirar con optimismo un futuro que se ha ido despejando a medida que el jugador ha ido quemando etapas a un ritmo vertiginoso.
Ejemplo de superación y de ambición, ha demostrado que todos los sueños son posibles. Se ha consolidado en la Liga de las Estrellas, ha llegado a la selección, ha ganado una Eurocopa, ha conquistado el cario de todos los aficionados a este deporte y lo ha conseguido sin perder un ápice de su inocencia, su modestia y su humildad.
El Villarreal comenzó la temporada de manera brillante pero, en las últimas jornadas, los resultados están siendo muy negativos. ¿Qué le pasa al equipo?
Sí, es verdad que no estamos al mismo nivel al que comenzamos la campaña. Todos los jugadores hemos bajado un poco el rendimiento todos los jugadores y eso el algo que ha terminado repercutiendo en el rendimiento del equipo. Creo que tenemos algo menos de intensidad y de concentración en los partidos y eso no se puede permitir cuando juegas en la máxima categoría. Cualquier acción, cualquier despiste puede costarte la pérdida de puntos y eso es lo que nos está pasando a nosotros. Nos está costando concentrando durante los noventa minutos y deberemos corregirlo lo antes posible.
Lo bueno del fútbol es que enseguida ofrece la oportunidad de la revancha. Este fin de semana, ante el Dépor, tendréis la posibilidad de acabar con la mala racha.
Como has dicho, este domingo tendremos una oportunidad de resarcirnos pero nadie debe pensar que será fácil. El Deportivo es un rival muy complicado, que también está peleando por entrar en los puestos europeos y que nos pondrá las cosas complicadas. De cualquier manera, iremos a Riazor con la intención de sumar los tres puntos y conseguir un importante refuerzo moral para toda la plantilla. Ganar en tierras gallegas es importante para nosotros.
Os habéis alejado un poco de los puestos delanteros. ¿Hay preocupación en el vestuario?
No, no hay preocupación. Hemos tenido mala suerte en algunos partidos. Contra Barcelona, Valencia y Real Madrid sólo hemos sumado un punto y, si miras esos encuentros con detenimiento, te das cuenta de que por oportunidades y juego merecimos mucho más. Somos conscientes de que el fútbol es así de caprichoso y que en una temporada hay altibajos. No puedo negar que en las últimas jornadas hemos bajado un poco nuestro rendimiento pero sé que este deporte va por rachas y confío en la capacidad del Villarreal para darle la vuelta a esta situación. El objetivo es pelear por entrar en los puestos de Liga de Campeones y, por el momento, la primera misión es la de atrapar al Sevilla, que ya nos supera en cuatro puntos.
Hombre, en el caso de que hubiese preocupación, seguro que la olvidabais cantando Violeta. ¿Sabes que os habéis convertido en todo un clásico de Youtube?
Sí, es verdad. Es la canción de moda en el Villarreal y ya la cantábamos el año pasado. Es como una especia de talismán para los integrantes de la plantilla y siempre la ponemos antes de los partidos. Es gracioso comprobar que la gente nos ha visto en Internet y que hasta nos paran por la calle para decírnoslo o para tararearnos algunas estrofas.
Se decía que esta campaña el Villarreal poda dar un paso adelante, ganar un título y confirmar su consolidación definitiva entre los grandes. Ya se os ha escapado la Copa del Rey. ¿Os veis con opciones de ganar algo?
Hombre, matemáticamente aún tenemos opciones de ganar la Liga pero una cosa son los números y otra la realidad. Hoy por hoy, el Barcelona lo tiene todo a su favor para conquistar el título tanto por la ventaja que lleva como por el juego que está realizando. Si sigue a este nivel, es imposible que nadie pueda alcanzarle. En la Champions, en febrero deberemos afrontar una eliminatoria en la que estamos muy centrados y en la que sabemos que tenemos condiciones para superarla. Estamos vivos en los dos torneos y si por algo se caracteriza este equipo es por su ambición.
Lo que está claro es que, en la Liga, el Barcelona parece estar un paso por delante del resto. Cómo sigan a este ritmo van a firmar unos números históricos...
Ni que lo digas. No se puede negar que los hombres de Pep Guardiola están un paso por encima del resto y eso hace que sea prácticamente imposible que nadie les arrebate el título si siguen jugando a este nivel. Su fútbol es muy bonito, los resultados les acompañan y, por si fuera poco, tienen la moral por las nubes. Lo tienen todo de cara, le sale todo a la perfección y eso hace que sea muy complicado poder alcanzarles en la clasificación.
Por su trayectoria y evolución, el Villarreal se ha convertido en un modelo y un ejemplo. Imagino que ser un orgullo pertenecer a un equipo como éste.
Sí. Si algo tiene el Villarreal es que le sobra ambición. Cada año crece y va a más, por lo que se ha convertido en un ejemplo para otros conjuntos que acaban de ascender a la máxima categoría o que esperan hacerlo algún día. Como dices, podemos ser ese espejo en el que se miran otros muchos y, por eso, pertenecer a este equipo como yo lo hago, es un motivo de orgullo y satisfacción. Ser titular aquí es complicadísimo y nadie puede relajarse ya que el objetivo que se persigue es el de no parar de crecer y ser cada día un poco más grande.
¿Cómo llegó Santi Cazorla al Villarreal?
Llegué con 18 años. Formaba parte del Oviedo juvenil y sabía que el Villarreal me estaba siguiendo desde hacía más de un año. Aunque en un principio se resistían a dejarme salir, ese año el Oviedo tuvo graves problemas, se vio obligado a bajar a Tercera División y yo quedé libre, por lo que pude recalar en el equipo castellonense e iniciar mi aventura con ellos.
Por aquel entonces, el equipo castellonense era un modesto y casi un desconocido en el fútbol español. ¿Qué fue lo que te convenció para fichar por ellos?
Bueno, lo fundamental fue ver que tenían mucho interés por hacerse con mis servicios. También ayudó el hecho de que estuvieran en Primera División y que tuviesen una filosofía en la que no dudaban en echar mano del filial si los jóvenes jugadores demostraban que podían tener un hueco en la plantilla. Lo cierto es que no lo dudé en ningún momento y recuerdo que estaba muy ilusionado cuando decidí venir a probar suerte. Desde el primer día me he sentido respaldado y he notado que todos los responsables del club han depositado una gran confianza en mí.
Enseguida despuntaste, llegaste al primer equipo pero no terminaste de consolidarte. Sin duda, tu cesión al Recreativo fue fundamental pero no frenar tu progresión.
Como siempre dije, me año de cesión en el Recreativo supuso un punto de inflexión en mi carrera. Pese a ser joven, me sentí una parte muy importante dentro de ese grupo y lo cierto es que aprendí muchas cosas que luego me han venido muy bien en mis experiencias posteriores. Nunca podré olvidar mi paso por Huelva.
¿Cuáles son los mejores recuerdos que guardas de tu paso por el Decano del fútbol español?
Los recuerdos que tengo son todos muy bonitos. Fue una temporada muy especial ya que viví un año maravilloso en todos los aspectos. Si lo recuerdas, nos quedamos a las puertas de la Copa de la UEFA cuando las expectativas pasaban por asegurar la permanencia y no sufrir. Fui titular en casi todos los partidos, marqué goles y me gané el cariño de la afición. Creo que es muy importante sentirse querido en el club en el que juegas. Me llena saber que la gente me apreciaba mucho por aquel entonces y que todavía lo siguen haciendo.
En tu retorno a El Madrigal, no sólo te quedaste en el primer equipo sino que, además, te convertiste en una pieza fundamental. ¿Esperabas que Pellegrini confiase tanto en ti?
La temporada anterior, Pellegrini fue muy sincero conmigo y me dijo que lo mejor era que me fuera y que adquiriera más experiencia. Luego, desde el primer momento en el que volví supe que contaba conmigo y así me lo fue demostrando. Por mi parte, me esforcé en hacer las cosas bien para no defraudarle y para quedarme en el equipo. Siempre le estaré muy agradecido por el trato que me ha dado a lo largo de todos estos años.
¿Es el chileno el entrenador más importante e influyente que has tenido en tu carrera?
Todos son importantes porque de todos aprendes cosas. A nivel profesional, sólo he tenido como entrenadores a Pellegrini y a Marcelino. Con Pellegrini ya llevo trabajando muchos años y no puedo negar que me ha aportado casi todo lo que he aprendido. De cualquier manera, el año del Recreativo también fue muy positivo ya que Marcelino no dudó en darme su confianza, en ofrecerme la oportunidad de disputar muchos minutos y de ganar en experiencia. Maduré en muchos aspectos y eso me permitió ser el futbolista que ahora soy en el Villarreal.
Cuando pocos lo pensaban, recibiste el premio a tu gran trabajo con la convocatoria para jugar la Eurocopa. ¿Qué sentiste cuando te dieron la noticia?
Fue el mejor momento de mi vida, quitando todo lo que viví después, que eso ya sí que es indescriptible. Cuando salí de entrenar, puse la radio y oí mi nombre, reconozco que tardé varios minutos en asimilarlo. Si ya sería increíble sólo ir convocado para un amistoso, imagínate lo que era saber que formaría parte del equipo que disputaría la Eurocopa. Me estuvieron llamando todo el día, ni pararon de felicitarme y reconozco que estuve todo el tiempo como en una nube. Es otro de esos recuerdos que nunca podré borrar de mi memoria.
Lo más importante es que no fuiste de relleno a la selección sino que tuviste un papel muy importante. ¿Confiabas en tener tantos minutos?
No, para ser sincero, no. Era consciente que la selección estaba formada por grandísimos jugadores y para mí ya fue toda una sorpresa el mero hecho de haber sido convocado sin haber entrado nunca antes en los planes de Luis Aragonés. Siempre dije que estar dentro de ese equipo ya era todo un privilegio y que estaría muy agradecido tanto si jugaba como si me pasaba el campeonato en el banquillo. El técnico confío en mí y pude participar en todos los partidos menos en uno. Eso es algo que se queda grabado y que me llevó a vivir de una manera más completa lo que consiguió España en ese torneo.
Una imagen que nunca podremos olvidar es la de verte en el punto de penaltis en la decisiva tanda contra Italia. ¿Tenías confianza en marcar o te sentías un poco atenazado?
La verdad es que tenía mucha confianza. Es cierto que en ese momento te encuentras un poco nervioso porque sabes todo lo que está en juego. Cuando iba hacia el punto de penalti pensé que estaba ante el instante la situación más decisiva de mi carrera. Nunca me había jugado ningún título, nunca había disputado una tanda de penaltis y nunca había tirado una pena máxima desde que inicié mi carrera como profesional. Verme en esa situación, sabiendo que todo el país estaba pendiente de mí y que nos jugábamos la presencia en semifinales, me hizo sentir un poco la presión pero no te miento si te digo que tenía mucha confianza en poder marcar. Cuando Luis me dijo que era uno de los elegidos, le contesté que perfecto, que por mi parte no habría ningún problema y que sí quería lanzarlo. Tuve la suerte de que batí a Buffon y que más tarde, con el gol de Cesc, superamos la eliminatoria.
En otro ejemplo de tu polivalencia, demostraste que podías revolucionar los partidos entrando desde el banquillo. ¿Eras consciente de que también podas ejercer ese rol?
Me acomodé muy bien a ese rol. No era desconocido para mí ya que en el Villarreal he entrado desde el banquillo en muchas ocasiones. Sabía que era lo que buscaba el entrenador, sabía que quería revolucionar el juego cuando tanto los compañeros como los rivales estaban más cansados y yo tuve claro en todo momento que lo único que me importaba era ayudar al equipo. Adaptarse a ese papel dentro de un grupo del talento de la selección española es mucho más fácil, por lo que me siento muy orgulloso de haber estado al lado de futbolistas tan grandes.
¿Qué se siente al formar parte de la historia del fútbol español?
Creo que, en estos momentos, los jugadores que ganamos la Eurocopa aún no somos del todo conscientes de lo que hemos hecho. Puede que tengan que pasar algunos años, es posible que hasta tengamos que retirarnos, para que nos demos cuenta que hemos sido nosotros los que hemos conquistado la segunda Eurocopa en la historia del fútbol español. En este deporte, todo pasa tan rápido que apenas tienes tiempo para el descanso ni para asimilar los éxitos o los fracasos. A una temporada le sigue otra de manera inminente y eso hace que no tengas mucho tiempo para la reflexión. Sí es verdad que fue un momento muy especial pero pienso que pasarán varios años antes de que nos demos cuenta de lo que conseguimos el pasado verano.
El año que viene se disputar el Mundial. La selección española se perfila como una de las favoritas. ¿Crees que estamos en condiciones de luchar por la conquista de ese título?
Espero que sí. Confío en que sigamos manteniendo la línea que hemos trazado a lo largo de 2008. Estamos en un gran momento tanto deportivo como anímico y, por si fuera poco, la gente ha vuelto a engancharse y a disfrutar con la selección. Ese ambiente es muy bonito y ojalá podamos llegar a la cita de Sudáfrica con el mismo nivel con el que fuimos a la Eurocopa. Sea como sea, no hay que precipitarse porque lo primero que debemos hacer es superar la fase de clasificación, asegurar una plaza y luego ya se verá. Hay que seguir trabajando y eso es lo que continuaremos haciendo a lo largo de esta campaña.
Tú que estabas dentro de ese vestuario, ¿crees que a Luis Aragonés le habría gustado continuar al frente del banquillo de la selección?
Yo creo que sí. Luis se encontraba muy a gusto en ese cargo y se sentía muy cómodo con el grupo que dirigía, ya que entre todos conseguimos generar un ambiente magnífico. Pienso que le hubiese gustado continuar pero tampoco quiero hablar más de la cuenta porque desconozco los motivos que hicieron que él se fuese o por los que no quisieron que continuase.
Pero esa etapa ya acabó y ahora es Del Bosque quien dirige el combinado nacional. Debe ser un orgullo que el nuevo técnico siga contando contigo.
La verdad es que estoy muy contento de haber seguido entrando en los planes de Vicente del Bosque. Es un gran entrenador y bueno, no me da la sensación de que hayan cambiado muchas cosas con respecto a la Eurocopa. El equipo sigue trabajando de una manera muy parecida y, como dices, para mí es un motivo de satisfacción que me siga teniendo en cuenta por lo que haré todo lo posible por corresponder a su confianza y por conseguir que siga contando conmigo de cara a futuros compromisos. Seguir entrando en las convocatorias de la selección es lo máximo para cualquier futbolista.
Por si fuera poco, te estrenaste como goleador con la selección ante tu propio público. La tuya está siendo una carrera fulgurante. ¿Te esperabas que todo te fuese tan deprisa?
Es cierto, a veces lo pienso y creo que todo me está yendo muy deprisa. Lo bueno es que están siendo cosas bonitas y espero que siga así. Tanto en el club como en la selección he vivido momentos muy especiales y, como te digo, cuando lo analizo fríamente veo que tengo 24 años, que estoy en un gran equipo, que he jugado la Liga de Campeones, que he ganado una Eurocopa... Me considero un tipo afortunado.
Poco después del término de la Eurocopa te volvimos a ver en todas las portadas Estuviste muy cerca de firmar por el Real Madrid.
Fue una de esas cosas que pasan en el fútbol. La Eurocopa es un gran escaparate para todos los futbolistas y, si la ganas, mucho más. Decidí quedarme en el Villarreal porque ha sido mi casa, porque han confiado en mí desde que llegué con apenas 18 años y donde han conseguido que me sienta como una pieza muy importante. Sólo tengo palabras de agradecimientos para todos los estamentos de un club que se ha convertido en una segunda familia para mí.
¿Qué pensaste cuando viste tu foto hablando con Casillas y se reproducían algunos fragmentos de la conversación?
Eso es algo que suele pasar con la prensa pero a mí fue algo que no me preocupó. Hice muy buenos amigos dentro de la selección y uno de ellos es Iker, con el que estoy en contacto y con el que hablo a menudo. Fue una casualidad que me pillaran hablando con él pero bueno, no tengo nada que esconder porque, como te digo, es un compañero que siempre se interesa por mí y que suele estar ahí dándome su apoyo.
¿Qué falló? ¿Por qué no terminaste fichando por el conjunto blanco?
No hay que darle más vueltas ni buscar motivos ocultos. Tuve que decidir y pensé que lo mejor era quedarme en el Villarreal. Ya te he dicho que aquí me siento muy querido, que la gente me transmite muchas muestras de confianza, de cariño y, además, me han hecho sentir muy importante. No tardamos en llegar a un acuerdo y estoy muy feliz por seguir aquí. Para un futbolista joven, lo fundamental es estar a gusto, saber que se le valora, tener minutos de juego y yo todo eso lo tenía aquí. Es la principal razón por la que opté por no cambiar de aires.
Tal y como están jugando, no habrías tenido muchos problemas para ser titular. Siendo sinceros, ¿te habría gustado cambiar de aires y tener más cerca la posibilidad de ganar títulos?
No, ni mucho menos. No me arrepiento de haberme quedado aquí. Si algo tiene el Villarreal es una tremenda ambición y el ferviente deseo de crecer año a año. Queremos conquistar títulos lo antes posible y yo espero ser parte de ello. Llevo cinco temporadas en este equipo y ojalá pueda ganar algo con esta camiseta. Sería muy bonito y algo que se merece tanto la plantilla, como los aficionados como nuestro presidente, que lo da todo por el equipo y hay que agradecer el trabajo que hacen.
Lo que fue digno de elogio fue la rapidez de reacción de la directiva del Villarreal, dispuesta a lo posible y lo imposible para retenerte.
Aunque ya lo sabía, su reacción me hizo sentirse muy querido y muy valorado. Nada más enterarse de la noticia, me llamaron y se reunieron conmigo. Hicieron todo lo posible por conseguir que me quedase y bueno, ya te he dicho que eso no fue muy complicado. Nunca podré olvidar que soy lo que soy gracias a ellos. Me dieron la oportunidad con sólo 18 años de jugar en Primera División y me han ayudado a crecer y a madurar como futbolista y como persona. Le debo mucho a este club.
Pasa el tiempo, Cazorla sigue creciendo y madurando pero no pierde su humildad ni se olvida de sus orígenes. Me encanta oírte en otras entrevistas hablar de tu infancia y comprobar que pese a la fama sigues siendo el mismo de siempre.
Pienso que para ser alguien en la vida y en el fútbol hay que ser humilde y seguir siendo la misma persona que eras de pequeño. Hay que mantener los mismos conceptos, los mismos valores y la misma manera de entender la vida y el deporte. Es algo fundamental y sé que no voy a cambiarlo nunca porque, además, me gusta mucho ser así y no voy a renunciar a expresarme de la forma en la que siento.
Imagino que para los amigos de tu pueblo, quedar contigo ser en chollo.
Como siempre. No hemos cambiado grandes cosas y seguimos haciendo casi lo mismo que hacíamos antes de que yo fichase por el Villarreal. Lo que pasa es que ahora lo hacemos con más alegría porque tardamos mucho más en vernos. Paso demasiados meses lejos de mi casa y eso hace que hablemos de muchas cosas de las que antes no hablábamos. Mis amigos son una parte fundamental en mi vida.
Me han dicho que te llaman el Cuín. ¿De dónde viene ese apodo?
Me lo puso Miguel Barroso, un periodista de Huelva que durante mi etapa en el Recre me llamaba así. Cuín es una especie de ratón pequeño, muy rápido y escurridizo. Él me veía así y decidió comenzar a llamarme de esa manera.
Eres joven pero ya has quemado muchas etapas en tu carrera como futbolista. Pese a todo, ¿cuáles son las metas y los sueños que te gustara hacer realidad?
Tengo mucho que aprender y mucho camino por recorrer. Sé que tengo que aprender y mejorar en varias facetas de mi juego y creo que en eso se fundamenta el trabajo de todos los futbolistas, en seguir progresando, en corregir sus errores, mejorar sus limitaciones y seguir creciendo. Quiero ir día a día tanto en el fútbol como en la vida. La experiencia me ha demostrado que es mejor no fijarse metas a largo plazo porque las cosas terminan por no salir bien y espero, como te digo, aportar cosas tanto a mi club como a la selección. Si puedo ganar títulos tanto con el Villarreal como con el combinado nacional, no podría pedir nada más. Eso es algo con lo que todo jugador sueña.
Si tuvieras que mandarle un mensaje a los seguidores del Villarreal, cuál sería?
Les diría que estén tranquilos, que vamos a tratar de frenar la mala racha lo antes posible pero que necesitamos que nos sigan apoyando como lo han venido haciendo durante todo estos años. Lo que queremos es corresponderles dentro del césped realizando el fútbol que ellos desean ver.
Óscar Aguilar Núñez - oaguilar@eurosport.com / Eurosport
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